León amaneció con una presa que dijo: “¿Límites? No los conozco.
No es película de desastres de Netflix, es León en temporada de lluvias 2025. La presa El Palote, esa que nomás la vemos cuando vamos a correr o a fingir que tenemos vida fit, reventó la cuota: este jueves marcó el 101 % de capacidad. O sea, ya no es presa, es influencer: está overflowing y causando caos.
Como respuesta, el municipio sacó la cartulina de “cierre de calles” y bloqueó el paso en Balcones y alrededores del Parque Metropolitano. Así que si pensabas ir a andar en bici o tomarte tu selfie con filtro vintage: cancelado hasta nuevo aviso.
Desde el martes, el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (SAPAL) activó el modo “desfogue controlado”, que suena elegante pero básicamente es abrirle la llave a la presa para que no se pase de tóxica.
Enrique de Haro, el director, explicó que esta joyita hidráulica fue construida en los años 50 para evitar inundaciones en la ciudad. Pero ahora que el cambio climático anda como ex celoso (o sea, muy intenso), el agua ya no respeta ni a la presa.
La buena: no se va a secar.
La mala: seguirá lloviendo hasta septiembre.
La peor: seguimos aventando basura como si los arroyos fueran cestos de básquet.
La autoridad pidió que la gente no tire basura en arroyos y en la presa, porque por más desfogue que hagan, el drenaje no puede con tus botellas de plástico y tus envolturas de papitas. Ayúdales, no seas así.