Si creías que ya habías visto todo lo bonito de León, te tenemos una joyita escondida: la Presa de Echeveste. Está a nada del Parque Metropolitano, pero con vibes más tranquilas, menos gente y una vista que merece mínimo 3 historias en Instagram.
Volamos nuestro dron por ahí (sí, nos sentimos parte de la BBC) y lo que vimos fue increíble: agua al 60 %, cerros llenos de vida, aves planeando como en slow motion… y también, lo que nadie pidió: botellas de plástico y bolsitas abandonadas. Como si el paisaje necesitara un plot twist visual.
Pero no todo está perdido. Al contrario, este lugar tiene potencial para convertirse en un parque ecológico de los chidos. Con senderos para caminatas relajadas, áreas para observar aves, aire limpio y un ambiente de desconexión total (sin necesidad de irse al Ajusco).
👀 Dato random, pero real: la mayoría de jóvenes en México quiere más espacios verdes cerca de casa, pero muchos no saben que los tienen a la vuelta de la esquina.
Entonces, ¿qué toca hacer?
✅ Llevarnos la basura (la tuya, la mía, la de todos)
✅ Respetar a la fauna y a los árboles que sí están haciendo su chamba
✅ Compartir esta joyita con más gente que quiera disfrutar sin destruir
La Presa de Echeveste ya tiene lo más difícil: belleza natural. Lo demás depende de nosotros. Y sí, ya sabemos que suena cursi… pero cursi con causa.