En noticias que nadie vio venir en su quiniela 2025, Guanajuato está a un paso de reconocer el matrimonio igualitario, porque la Comisión de Justicia del Congreso aprobó el dictamen que dice: “Oigan, ya va siendo hora”.
Esto fue con tres votos a favor y dos en contra, lo cual probablemente dejó a más de un tío conservador buscando su rosario. Pero tranquilos, aún falta la votación en el pleno, donde se necesitarían 19 votos para que la reforma quede inscrita en el Código Civil.
Y sí, ya sé lo que están pensando: “No puedo creer que esto esté pasando en el estado donde ‘cambiar la redacción de una ley’ solía sonar más prohibido que tatuarse a los 15 sin permiso.”
Pues aquí estamos. 2025 es así.
La sesión dio para episodio de serie mexicana:
El diputado panista Rolando Alcantar levantó la mano, luego la bajó, luego la volvió a subir… como si estuviera tratando de pedir otra ronda en un bar pero sin decidirse.
Al final, votó a favor, lo que definió el resultado.
Y después, al parecer, se sorprendió de que su voto… hubiera contado.
Mientras tanto, sus compañeras de bancada Susana Bermúdez y Jared González votaron en contra desde el minuto uno, sin titubear ni cambiar de pose. Personajes fijos del episodio.
El nuevo dictamen propone una redacción más incluyente:
Un estudio reciente del INEGI sobre identidad y diversidad indica que más de la mitad de jóvenes de 18 a 29 años cree que las leyes mexicanas deberían actualizarse hacia un marco más igualitario.
O sea: la gente joven ya está en 2025 pero las leyes venían atascadas en 1958.
Y como si eso no fuera suficiente para un mismo día, la Comisión aprobó otro dictamen:
sancionar legalmente las terapias de conversión, pero solo cuando las víctimas sean menores de edad.
Quien obligue o imparta estas prácticas podrá enfrentar:
En términos simples:
Se acabó eso de “te llevo al psicólogo para que te quiten lo gay”.
Y miren, ya era hora.
La presidenta de la Comisión, Eugenia García Oliveros, dijo que el tema podría llegar al pleno en la próxima sesión ordinaria.
Si se aprueba, Guanajuato por fin se pondrá al día con la legislación nacional e internacional en derechos humanos.
Y quién lo diría:
Guanajuato, donde el arcoíris casi siempre ha sido “opcional”, está a nada de convertirse en titular internacional.
Y la mejor parte:
Sin tener que usar un filtro de Instagram para verse progresista.