Después de semanas que parecían una mala serie que nadie pidió, el Parque Zoológico de León cerró finalmente sus puertas este jueves 18 de diciembre.
La versión oficial dice que es por el ingreso de maquinaria pesada debido a obras en distintas zonas del parque.
La versión que se comenta en la ciudad es otra:
ya no había forma de seguir operando como si nada estuviera pasando.
En menos de un mes, el zoológico acumuló una lista de incidentes que, vistos juntos, prenden todas las alertas:
Todo esto mientras, desde el gobierno municipal, se aseguraba que el zoológico seguía abierto, incluso cuando ya existía una orden judicial relacionada con el caso.
Aquí es donde muchos en León pensamos lo mismo:
una cosa es un incidente aislado, y otra muy distinta es un patrón.
El 5 de diciembre, la alcaldesa Alejandra Gutiérrez Campos declaró públicamente que había sospechas de sabotaje interno dentro del zoológico.
Dijo que era momento de esperar a tener “los pelos de la burra en la mano” antes de señalar responsables, y anunció medidas como videovigilancia en áreas internas.
El problema es que, mientras se esperaba, los hechos seguían ocurriendo.
Y aunque se habló de “mano negra”, hasta ahora no se han presentado responsables claros ni conclusiones públicas que expliquen cómo se llegó a este nivel de descontrol.
Tras el ataque de la jauría, el entonces director del zoológico, Rigoberto Montes Palomares, informó que se presentó una denuncia ante la Fiscalía del Estado.
Días después, presentó su renuncia, misma que fue aceptada por el Ayuntamiento.
Ahora, además del cierre temporal, se confirmó que el zoológico recibirá una inspección de la Profepa, algo que ya no suena preventivo, sino necesario.
El cierre llega tarde para muchos.
No por ganas de señalar, sino porque el bienestar animal no admite improvisación ni contradicciones oficiales.
Hoy el Zoológico de León está cerrado.
Pero las preguntas siguen abiertas:
Y como dicen por ahí: Cuando el río suena... es porque agua lleva
Y aquí, honestamente, todavía hay demasiadas piezas sueltas.