La noche pintaba bien: un grupo de adolescentes atletas cenando en el Boulevard Aeropuerto, carbohidratos en su punto, buen ambiente, y la emoción del torneo. Lo que nadie esperaba era que mientras ellos pedían postre, unos rateros aplicaban la jugada maestra rompiendo la ventanilla de su vehículo y robándose más de 20 maletas. Sí, ¡veinte! Ni en los Black Friday se ve tanto saqueo.
Selene, la administradora del club Apolo (Estado de México), tuvo que dar la declaración tipo “No nos vamos a rendir” mientras el equipo contenía el coraje. Porque sí, se llevaron todo: uniformes, documentos y hasta el ego.
La Secretaría de Seguridad Pública de León reportó el robo a las 10:18 p.m. en un restaurante de la colonia San José el Alto. La buena noticia: al día siguiente, gracias a un operativo rápido (milagro navideño adelantado), lograron recuperar varias de las cosas robadas. No, no agarraron a los ladrones, pero al menos el Apolo pudo volver al juego con más que solo ganas.
Y a pesar del trago amargo, el equipo siguió compitiendo en el Festival Infantil y Juvenil porque no hay crimen que detenga un buen remate.
Este déjà vu no es casualidad. Hace dos años, otro equipo del Edomex vivió un robo similar en la misma ciudad. ¿Coincidencia? En este punto, parece parte del tour.
Por ahora, el club Apolo sigue en la cancha y en su página de Facebook están pidiendo ayuda para recuperar lo que falta. Así que ya sabes: si ves a alguien paseando con una mochila deportiva y no parece saber lo que es una volea… repórtalo.