Porque León nunca descansa —ni para los incendios—, una recicladora en la colonia El Yacimiento ardió completita este martes.
Entre la humareda, los vecinos hicieron lo que siempre:
primero video, luego 911.
La columna de humo se veía desde varios metros. Y mientras todos intentaban adivinar si era llantas, plástico u “otra vez la misma recicladora de siempre”, los Bomberos llegaron a hacer lo suyo.
Los municipales arribaron primero, confirmaron que sí ardía en serio y pidieron apoyo. Los bomberos tuvieron que derribar una puerta que claramente no pasaría Protección Civil ni en su mejor día, para entrar y apagar el fuego.

En medio de los restos de plástico quemado, cenizas y olor a “esto ya no se recupera ni con seguro”, encontraron vida:
Sí, literal: la fauna del patio fue la única que dio la cara por la recicladora.
Los bomberos los sacaron, los resguardaron y los entregaron a Protección Civil para revisión, porque si algo quedó claro es que estos animales ya vivieron más acción que varios superhéroes del cine mexicano.
Vecinos comentaron que al momento del incendio no había nadie del negocio.
Clásico: cuando hay humo, todos desaparecen; cuando hay multa, todos aparecen.
El fuego dejó pérdidas materiales totales, pero por lo menos no hubo lesionados.
Eso sí, entre este incendio y el de Purísima hace unos días —donde se quemaron 15 toneladas de botellas—, ya parece que las recicladoras traen una rachita que ni el Atlas.

Hasta ahora no hay causa confirmada.
Autoridades siguen con el peritaje y, como siempre en estos casos, la explicación final puede ir desde “fue un cortocircuito” hasta “misteriosamente nadie vio nada”.
En León pueden fallar muchas cosas, pero al menos la fauna local sí sobrevive para contarlo.
Los bomberos se llevaron el aplauso, los animales el rescate…
y la recicladora, pues, el recordatorio de que la prevención no es opcional.